El mes de agosto supone un periodo de vacaciones para muchas empresas. Oficinas, industrias, gimnasios, hoteles o centros deportivos reducen su actividad o incluso permanecen cerrados durante varias semanas. Sin embargo, antes de retomar la rutina en septiembre, existe un aspecto que no debe pasarse por alto: el estado de las instalaciones de agua.
Durante los periodos de inactividad, el agua puede permanecer estancada en determinados puntos de la instalación, por lo que es fundamental seguir los protocolos de mantenimiento establecidos por la normativa para garantizar unas condiciones higiénico-sanitarias adecuadas.
Más allá del cumplimiento legal, preparar correctamente las instalaciones antes de la vuelta a la actividad es una forma de proteger a trabajadores, clientes y usuarios, especialmente tras un verano marcado por las altas temperaturas y un mayor consumo de agua.
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¿Por qué es importante revisar las instalaciones después del verano?
Los veranos en el norte son cada vez más cálidos y las olas de calor han dejado de ser un fenómeno excepcional. Durante estos episodios, el consumo de agua aumenta tanto en hogares como en empresas, y las instalaciones trabajan con una mayor intensidad.
Cuando una empresa permanece cerrada durante semanas, algunas partes de la red de agua pueden quedar sin uso. Antes de volver a abrir las puertas, es imprescindible comprobar que las instalaciones se encuentran en las condiciones adecuadas y que se han realizado las actuaciones de mantenimiento que exige la normativa vigente.
No se trata únicamente de cumplir con una obligación administrativa, sino de garantizar que el agua utilizada por trabajadores y clientes cumple con las máximas garantías sanitarias.
¿Qué instalaciones deben revisarse?
Cada empresa presenta unas necesidades diferentes, pero existen instalaciones que requieren una especial atención tras un periodo de inactividad.
Entre ellas destacan:
- Sistemas de agua caliente sanitaria.
- Depósitos y acumuladores.
- Duchas y vestuarios.
- Grifos de uso poco frecuente.
- Torres de refrigeración y otros equipos incluidos en los programas de prevención.
- Instalaciones de agua en gimnasios, hoteles, industrias y centros deportivos.
Una revisión preventiva permite detectar cualquier incidencia antes de que la actividad vuelva a la normalidad y garantiza que las instalaciones se encuentran preparadas para afrontar los meses de mayor uso tras las vacaciones.
Cumplir la normativa también es cuidar de las personas
La prevención de la legionella está regulada por una normativa específica que establece las medidas de control, mantenimiento y seguimiento que deben aplicar determinadas instalaciones.
Además de evitar posibles incumplimientos, disponer de un plan de prevención actualizado transmite confianza y demuestra el compromiso de la empresa con la seguridad y el bienestar de quienes utilizan sus instalaciones cada día.
Cada vez son más las organizaciones que integran estos protocolos dentro de sus sistemas de calidad, entendiendo que la prevención forma parte de una gestión responsable.
Septiembre es el momento perfecto para revisar tu plan de prevención
La vuelta de las vacaciones es una excelente oportunidad para comprobar que toda la documentación está al día, revisar los registros de mantenimiento y asegurarse de que las instalaciones cumplen con los requisitos establecidos.
Esperar a que aparezca un problema nunca es la mejor estrategia. Una correcta planificación permite comenzar el nuevo curso con la tranquilidad de saber que todo está preparado para ofrecer un entorno seguro a trabajadores, clientes y visitantes.
En empresas con certificaciones de calidad, como la ISO 9001 o la ISO 14001, estas revisiones también forman parte de una cultura de mejora continua y de compromiso con la seguridad.
En Insec ayudamos a las empresas a cumplir con la normativa de legionella
En Insec contamos con un equipo especializado en prevención y control de legionella para empresas de Bilbao, Bizkaia, Álava, Gipuzkoa, Navarra, Cantabria y La Rioja.
Trabajamos junto a industrias, hoteles, gimnasios, residencias, centros deportivos y todo tipo de organizaciones para desarrollar programas de mantenimiento adaptados a cada instalación y conforme a la legislación vigente.
Porque prevenir la legionella no consiste únicamente en cumplir una norma. Significa proteger la salud de las personas, garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones y ofrecer la tranquilidad de que todo está preparado para afrontar con seguridad la vuelta a la actividad tras el verano.



