Hace apenas unos años, hablar de olas de calor en el País Vasco era algo poco habitual. Sin embargo, los veranos son cada vez más cálidos y las temperaturas extremas forman ya parte de la realidad de Euskadi, Navarra y Cantabria.
Cuando el calor aprieta, aumenta el consumo de agua en oficinas, industrias, hoteles, centros deportivos y todo tipo de instalaciones. Trabajadores, clientes y visitantes necesitan hidratarse con mayor frecuencia y las instalaciones de agua funcionan de forma mucho más intensa.
Precisamente por eso, el verano es también un momento clave para recordar la importancia de una correcta prevención de la legionella.
Porque garantizar la calidad del agua no es solo una obligación legal (RD487/22 de Legionella): es una responsabilidad con las personas.
Índice
Más calor, mayor consumo de agua y mayor responsabilidad
Durante los meses de verano, las empresas experimentan cambios importantes en el uso de sus instalaciones.
Las altas temperaturas provocan:
- Mayor consumo de agua potable.
- Un uso más intensivo de duchas y vestuarios.
- Mayor utilización de sistemas de refrigeración.
- Incremento de la ocupación en hoteles, gimnasios y centros deportivos.
Todo ello hace que el mantenimiento de las instalaciones hidráulicas cobre todavía más importancia.
La prevención comienza mucho antes de que aparezca un problema
La legionella es una bacteria presente de forma natural en el agua.
El riesgo aparece cuando encuentra condiciones favorables para multiplicarse en determinadas instalaciones si no existe un mantenimiento adecuado.
Por eso, la clave nunca debe ser reaccionar ante una incidencia, sino prevenirla mediante un programa de prevención y control adaptado a cada instalación (PPCL).
La prevención es la herramienta más eficaz para proteger tanto a trabajadores como a clientes.
¿Qué empresas deben prestar especial atención durante el verano?
Aunque cada instalación tiene sus particularidades, existen sectores donde el incremento de temperaturas hace especialmente recomendable revisar los programas de mantenimiento.
Entre ellos destacan:
- Hoteles y alojamientos turísticos.
- Gimnasios y centros deportivos.
- Residencias y centros sociosanitarios.
- Industrias.
- Oficinas con sistemas de agua sanitaria.
- Comunidades de propietarios con instalaciones comunes.
- Centros educativos que permanecen cerrados durante semanas y reanudan su actividad posteriormente.
- Juegos de agua tanto municipales como de empresas privadas.
En todos ellos, disponer de un plan de prevención actualizado resulta fundamental.
Cumplir la normativa también significa proteger la confianza
La prevención de la legionella no consiste únicamente en cumplir una obligación administrativa.
También representa un compromiso con la seguridad de quienes utilizan diariamente las instalaciones.
Un mantenimiento adecuado transmite confianza a trabajadores, clientes y usuarios, además de reducir riesgos y facilitar el cumplimiento de los estándares de calidad exigidos en numerosos sectores.
Cada vez más empresas entienden la prevención como una inversión en seguridad y en reputación.
El verano es el mejor momento para revisar las instalaciones
Las olas de calor recuerdan cada año la importancia de anticiparse.
Revisar las instalaciones, verificar que los programas de mantenimiento se están ejecutando correctamente y asegurarse de que toda la documentación está al día permite afrontar los meses de mayor demanda con tranquilidad.
Esperar a que aparezca un problema nunca es la mejor estrategia.
Insec, un aliado para la prevención de la legionella
En Insec trabajamos junto a empresas, industrias e instituciones para desarrollar programas de prevencióny control de Legionella (PPCL) adaptados a las características de cada instalación y conforme a la normativa vigente.
Nuestro objetivo es ayudar a nuestros clientes a mantener instalaciones seguras durante todo el año, reforzando especialmente las medidas preventivas en los periodos de mayor exigencia, como ocurre durante el verano.
Porque cuando aumentan las temperaturas y el consumo de agua, la prevención adquiere todavía más importancia.
Este verano, la mejor medida frente al calor también es la prevención
Las olas de calor forman parte de un escenario cada vez más habitual en Euskadi. Adaptarse a esta realidad implica adoptar medidas que garanticen el bienestar de las personas dentro de las empresas.
Contar con instalaciones correctamente mantenidas, ofrecer agua en condiciones óptimas y desarrollar un plan de prevención y control frente a la legionella no solo ayuda a cumplir la normativa: demuestra el compromiso de la empresa con la salud, la seguridad y la confianza de quienes forman parte de ella.
Porque cuidar del agua también es cuidar de las personas.



