Cómo afecta la legionella a balnearios y spas

La legionella es la bacteria que representa uno de los mayores riesgos sanitarios en balnearios y spas, donde la combinación de agua templada, vapor y sistemas de recirculación crea un entorno óptimo para su proliferación.

¿Tienes alguno de estos negocios?

La prevención y el control de esta bacteria son esenciales para garantizar la seguridad de los usuarios y el cumplimiento de la normativa sanitaria.

¿Qué es la legionella y por qué es peligrosa en balnearios y spas?

La legionella es una bacteria ambiental que habita naturalmente en entornos acuáticos, sin embargo, en sistemas artificiales como spas, jacuzzis y piscinas climatizadas, encuentra condiciones perfectas para su multiplicación, en particular cuando el agua se conserva entre los 20 °C y 45 °C.

La legionelosis es el principal problema de salud, una enfermedad que puede presentarse como una infección ligera (fiebre de Pontiac) o, en situaciones severas, como la enfermedad del legionario, una severa neumonía que puede resultar mortal en individuos vulnerables.

¿Por qué los balnearios y spas son entornos de riesgo?

  • Temperatura del agua: El rango de temperatura de 28 °C a 45 °C es ideal para la proliferación de la legionella.
  • Aerosoles y vapor: El uso de chorros, burbujas y duchas genera aerosoles que pueden transportar la bacteria y facilitar su inhalación por los usuarios.
  • Estancamiento y recirculación: Las zonas con agua estancada, filtros sucios o sistemas de recirculación mal mantenidos favorecen la formación de biopelículas donde la bacteria puede sobrevivir y multiplicarse.
  • Alta rotación de usuarios: El alto número de personas incrementa la carga orgánica y la complejidad del mantenimiento.

Normativa y responsabilidad en la prevención de la Legionella

La normativa española para la prevención y control de la legionella está recogida en el Real Decreto 487/2022, de 21 de junio, que establece los requisitos sanitarios para todas las instalaciones que utilicen agua y puedan generar aerosoles, como balnearios, spas, piscinas y hoteles.

Lo podemos resumir en estos puntos:

  • Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL): Todas las instalaciones deben contar con un PPCL adaptado a sus características, que incluya análisis de riesgos, protocolos de limpieza y desinfección, controles de temperatura, análisis microbiológicos y registro de todas las actuaciones.
  • Controles y análisis: Es obligatorio realizar análisis de legionella con una frecuencia determinada según el tipo de instalación, y tomar medidas correctivas inmediatas si se detectan resultados positivos por encima de los
  • Formación y certificación: El personal encargado del mantenimiento debe contar con formación certificada en prevención de legionella, o bien se debe externalizar el servicio a empresas especializadas y registradas.
  • Responsabilidad legal: El titular o explotador de la instalación es responsable del cumplimiento de la normativa y puede ser sancionado en caso de incumplimiento o brote de legionella.
  • Notificación a la autoridad sanitaria: Cualquier detección de legionella por encima de los límites establecidos debe ser notificada a la autoridad sanitaria, y se deben aplicar medidas correctivas y repetir los análisis hasta asegurar la eliminación del riesgo.
  • Documentación y registros: Es imprescindible mantener al día toda la documentación relativa al PPCL, los análisis realizados, las operaciones de mantenimiento y las actuaciones correctivas, ya que pueden ser requeridas en cualquier inspección.

La normativa es estricta y exige un mantenimiento constante de prevención, control y documentación.

Por ello, es recomendable contar con el apoyo de empresas especializadas, que garantizan el cumplimiento legal y la máxima seguridad sanitaria en balnearios y spas.

Medidas de prevención y control de la legionella en balnearios y spas

La prevención de la legionella en balnearios y spas requiere la aplicación rigurosa de una serie de medidas técnicas y organizativas, adaptadas a las características de cada instalación.

Estas medidas deben estar recogidas en un Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL), exigido por la normativa vigente.

  • Control de temperatura: Mantener el agua caliente sanitaria (ACS) por encima de 50 °C en los puntos terminales y el agua fría por debajo de 25°C, dificultando así la proliferación de la bacteria.
  • Limpieza y desinfección programada: Realizar limpiezas y desinfecciones periódicas en acumuladores, depósitos, jacuzzis, spas, duchas y cualquier sistema que genere aerosoles. Tras periodos de cierre, es obligatorio realizar tratamientos de choque como hipercloración o pasteurización antes de reabrir al público.
  • Análisis microbiológicos periódicos: Tomar muestras de agua en puntos estratégicos y analizarlas en laboratorios certificados, con una frecuencia que puede variar entre mensual y trimestral según la evaluación de riesgos y la normativa aplicable.
  • Purgas y renovación del agua: Hacer circular el agua regularmente por todos los puntos de la instalación, evitando estancamientos y renovando el agua en spas y jacuzzis con la frecuencia recomendada.
  • Desinfección química y física: Utilizar biocidas autorizados (cloro, bromo, dióxido de cloro, peróxidos) y sistemas físicos como luz ultravioleta u ozono para mantener el agua libre de microorganismos. En spas y piscinas, controlar diariamente el cloro y el pH.
  • Mantenimiento de filtros y accesorios: Limpiar y desinfectar filtros, aireadores y boquillas de duchas, ya que pueden acumular biopelícula donde la legionella se protege y multiplica.
  • Formación y especialización: El personal de mantenimiento debe estar debidamente formado y certificado en prevención de legionella, o bien se debe contratar a empresas especializadas como Insec, que aportan experiencia y cumplen con todos los requisitos legales.
  • Registro y documentación: Anotar todas las operaciones de mantenimiento, controles y análisis en un registro actualizado y accesible para inspecciones.

Estas acciones, además de proteger la salud de los usuarios, ayudan a evitar sanciones y problemas legales derivados de incumplimientos normativos.

Confía en la revisión profesional en prevención de legionella

Contar con especialistas cualificados es clave para garantizar la seguridad y el cumplimiento legal.

En Insec somos líderes en sanidad ambiental y control de plagas, con amplia

experiencia en la revisión, diagnóstico y prevención de legionella en balnearios, spas y otras instalaciones de riesgo.

  • Técnicos certificados y homologados.
  • Diagnóstico personalizado y soluciones adaptadas a cada instalación.
  • Aplicación de los protocolos más avanzados de limpieza y desinfección.
  • Asesoramiento continuo para mantener la seguridad y evitar sanciones.
  • Cumplimiento de la normativa vigente y elaboración de planes de autocontrol.

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