¿Tienes un negocio de hostelería y sabes lo que son las plagas? Entonces sigue leyendo. Nuestros «consejos de mantenimiento tras una plaga» te ayudarán a mantener los resultados de cualquier tratamiento de control de plagas.
La hostelería es un sector particularmente proclive a sufrir plagas, debido a la confluencia de factores como calor, humedad, alimento y refugio. Hoteles, restaurantes y bares, entre otros, reúnen estas condiciones que actúan como reclamo para los insectos y roedores.
Factores que atraen a las plagas
Es bien sabido que el calor y la humedad atraen a los insectos. Sin embargo, es conveniente conocer los cuatro factores que propician su aparición y su permanencia:
- Un ambiente propicio: en el ambiente influyen la temperatura, la humedad y la ventilación, entre otros.
- Guarida: grietas en los muros, aberturas de las cajas de persianas, rendijas de las puertas y falsos plafones constituyen pasadizos y guaridas perfectos para los insectos.
- Comida: restos de comida, bolsas de basura, materia orgánica en los suelos o el polvo son extraordinariamente atractivos para los insectos.
- Otro factor que también atrae a los insectos es el olor. Así, las moscas se sienten atraídas por los olores cárnicos o las frutas, las cucarachas acuden al olor de las grasas y la materia orgánica, y las pulgas responden al olor de las mascotas, mientras que los ratones se sienten atraídos por los olores del cereal, de las harinas, las grasas y los piensos para mascotas.
Trabajo compartido
Son muchas las ocasiones en las que propietarios de negocios de hostelería contratan a una empresa de Control de Plagas creyendo que el tratamiento, por sí mismo, remediará la situación. Sin embargo, es necesario comprender que las condiciones anteriormente expuestas pueden mejorar o agravar la situación. Así, la colaboración entre la empresa de Control de Plagas y el propietario del local es prioritaria en tanto en cuanto el cumplimiento de una serie de pautas contribuirá a reforzar o impedir la efectividad del tratamiento.
Recomendaciones para después del tratamiento
Lo cierto es que frente a estas evidencias, contamos con una gran variedad de medidas que podemos adoptar para disuadir la entrada de los insectos, y para contribuir a la efectividad de cualquier tratamiento.
Por lo tanto, después de un tratamiento para controlar una plaga de insectos o roedores, cumplir con las siguientes recomendaciones será la clave para contribuir a la efectividad del tratamiento aplicado:
- Mantener los cubos de basura limpios y tapados.
- Mantener tapada la comida que se deja fuera del frigorífico.
- Limpiar restos de comida y de líquidos en la cocina.
- Evitar deshacerse de grasas a través del fregadero.
- Procurar mantener los suelos limpios, barriendo y fregando restos orgánicos.
- Realizar una limpieza general por semana. Además los bajos de las barras deberán permanecer secos, aireados y libres de objetos como papeles, cartones, etc.
- Los focos de calor generados por los motores de neveras y cualquier tipo de maquinaria son propicios para la cría de insectos. Por ello, será imprescindible no amontonar papeles en dichos lugares (neveras, cafeteras, etc).
- Evitar el estancamiento de agua.
- Barreras físicas: Para impedir la entrada de moscas o mosquitos, se recomienda colocar mosquiteras en las ventanas. Por otro lado, si se han detectado vías de entrada que faciliten el acceso de insectos, es necesario cerrarlas o sellarlas.
Si llevas a cabo todas estas recomendaciones, eliminarás los factores que propician la llegada y la proliferación de las plagas.
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